Ovnis en Ucero (1968)

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Extraños fenómenos en Ucero (Soria)

Hace años se produjo este hecho en Ucero y que apareció en la prensa nacional. Transcribo la noticia completa que puede leerse en las fotos, al final del artículo:

La Prensa nacional, de los días 2 y 3 de septiembre del año 1968, hizo amplio eco de un extraño fenómeno, que tuvo por escenario la pequeña localidad soriana de Ucero. Del diario "ABC" de aquellos días hemos extraído la siguiente noticia:

"Aproximadamente a las 6:30 de la tarde, suponemos que del día 2, y cuando se encontraba en el paraje denominado La Huelga, don Pedro Aylagas, residente en la villa soriana de Ucero, asegura haber visto un objeto luminoso posado en el suelo. Alrededor se veían tres sujetos que se movían. El hombre se encontraba en el campo cuando fue sorprendido por una tormenta, que le obligó a refugiarse bajo un árbol. Se escondió. Desde allí vio aparecer el objeto que, según afirma, era de un tamaño algo mayor que una rueda de camión, y despedía intensos colores. El objeto descendió lentamente y cambiando de color enfocó a don Pedro, obligándole a agacharse, porque era tal la potencia de la luz que le hizo daño a la vista. Cuando volvió a incorporarse vio alrededor del aparato a tres sujetos que se movían, pero el testigo no puede precisar si se trataba o no de seres humanos. Al poco rato, el objeto se elevó siguiendo el curso del valle del Río Chico, afluente del Ucero."

Dado que en estos momentos nos encontramos efectuando un amplio estudio sobre la "oleada" nacional de los años 1968-1969, hemos considerado importante hacer investigación directa de cuantos casos, tipo I, parecen presentar interés para este estudio. Analizando detenidamente los máximos y mínimos existentes dentro de la misma oleada, resalta enormemente, el que se produce entre los diez días anteriores y los diez posteriores al que ahora nos ocupa; dándose un total de treinta observaciones (descontando el globo observado sobre Madrid, y los que con él pudieran relacionarse), muchas de ellas con grandes similitudes entre sí, siendo la registrada en Ucero una de las más representativas.

El domingo, 16 de noviembre de 1969, la Agrupación de Estudios Cosmológicos "ERIDANI" destacó al lugar del suceso un equipo de encuesta, compuesto por Félix Ares, Bernard L. Begule y David G. López, con la finalidad de investigar lo ocurrido.

Aunque ya había transcurrido más de un año, desde la fecha de la observación, el recuerdo se mantenía vivo en la mente de los habitantes de la localidad. Aquel suceso les había sacado del monótono transcurrir de los días y ha dejado una fuerte impresión en su memoria.

Serían, aproximadamente, las doce y media de la mañana cuando llegamos a la pintoresca localidad soriana, encuadrada en un bonito valle por donde discurre el río Ucero, portador de un menguado caudal. Como primer punto de recurrencia nos dirigimos a una pequeña tienda de comestibles situada a la orilla de la carretera. Su propietario, al conocer cuáles eran las motivaciones de nuestro viaje, se mostró sumamente cordial, haciendo buena gala de la amabilidad castellana. Por unos momentos creímos que nuestro esfuerzo había sido útil; don Pedro Aylagas, principal testigo, no se encontraba en el pueblo, hacía dos días que se había ido para Soria, pues solamente reside en Ucero durante la temporada de las faenas campestres, pasando el resto del año en la capital de la provincia. Pero afortunadamente los vecinos tenían referencia de su dirección, y además un buen número de testigos secundarios permanecía en el pueblo.

Habrían transcurrido cinco minutos desde nuestra llegada cuando don Luis Hernando, encargado de la piscifactoría existente en la localidad, vino a sumarse a nuestra conversación alegando que él también había sido testigo de un extraño fenómeno con una anticipación de quince días sobre la fecha de la observación de don Pedro Aylagas. En términos generales nos relata el suceso como exponemos a continuación:

"Era el día 16 de agosto, a las nueve de la noche, ya totalmente oscurecido; iba yo caminando por la carretera, acompañado por mis dos niños, en dirección a mi casa (situada a unos 500 metros del pueblo), cuando repentinamente vimos, a la altura de la loma, una especie de rueda que desprendía un intenso resplandor: era como un fogonazo tan terriblemente fuerte que nos dañó la vista y tuvimos que cerrar los ojos. Parecía como si descendiese para ocultarse tras la loma, pero todo ello duró un instante y no tuvimos tiempo de ver más. Todas las inmediaciones quedaron iluminadas como de día. Mis hijos recibieron una impresión tan fuerte que aquella noche se fueron a la cama sin cenar, pues se les quitó el apetito. Comentamos en casa lo ocurrido, pero nadie le dio importancia."

Hasta aquí hemos hecho descripción de lo que vio don Luis Hernando, pudiéndose resumir en breves palabras: un fogonazo que parecía proceder de una especie de rueda, causando la impresión de descender tras la colina inmediata.

Fue en este mismo lugar donde días después, el 28, don Pedro Aylagas observó el fenómeno cuya referencia de Prensa hemos dado a conocer al principio de este reportaje, pero que por hallarse del otro lado de la colina pudo observar en su totalidad y por intervalo de seis o siete minutos.

Pasaremos ahora a hacer una descripción de los condicionamientos climatológicos y circunstancias especiales que concurrieron en la zona durante los días que competen a nuestro estudio.

Según indicación de don Luis Hernando las condiciones atmosféricas en la fecha de su observación eran inmejorables, había hecho un días soleado típico del mes de agosto, el cielo estaba limpio y la noche era estrellada sin que ninguna nube enturbiase el cielo. No obstante, nos hace destacar que las tormentas durante la temporada de estío son frecuentes en la región, y  an acompañadas de grandes descargas eléctricas, aunque siempre destacando que esta circunstancia no aconteció el día 16, fecha de su observación.

Hicimos gran hincapié en la posibilidad de que el tremendo resplandor que cegó sus ojos pudiera haber sido un relámpago o un rayo, cosa que negó rotundamente. Pero si puso en nuestro conocimiento que una línea de 16.000 voltios atraviesa el lugar donde se venían repitiendo estos fenómenos, concurriendo, además, que en días anteriores había sido objeto de manipulaciones, por parte de empleados de la Compañía eléctrica, pues se había suprimido uno de los dos ramales en que se dividía a partir del punto de las observaciones. Terriblemente interesados ante esta circunstancia, de indudable valor, nos desplazamos al lugar, siempre acompañados por don Luis, que amabilisimamente se prestó para servirnos de guía en nuestras indagaciones.

Al pie del poste del tendido, desde donde antiguamente partían las dos derivaciones, hicimos las siguientes averiguaciones: el tendido está soportado por postes de madera, de características bastante deficientes, y los cables se apoyan sobre jícaras de vidrio que a su vez se encuentran sujetas al poste mediante ganchos metálicos. El soporte donde la línea hace un cambio de dirección se halla quemado a la altura del paso de los cables, hecho que muestra la existencia de una descarga entre el hilo y el poste. Se daba también la circunstancia de que los soportes metálicos que unían las jícaras al madero estaban totalmente oxidados, cosa que, pudimos comprobar, no sucedía en los restantes postes.

En este punto una deducción estaba clara: "Allí se habían producido frecuentes descargas eléctricas entre los hilos conductores y el poste, originando las quemaduras del mismo y la oxidación de los hierros por efecto de la alta temperatura y la formación de oxígeno activado en la descarga".

Faltaba averiguar la causa de este fenómeno. Las hipótesis son varias; en primer lugar, al ser suprimido uno de los ramales, los cables se aproximaban al poste a menos distancia de la reglamentaria, haciendo factible el salto de chispa en algunas circunstancias de sobrecarga o enrarecimiento atmosférico. Por otra parte, fue también fácil comprobar que éste es el soporte a menor altura de todo el tendido, encontrándose en franco declive con relación a los anteriores y posteriores, lo cual, en momentos de lluvia, originaría un deslizamiento del agua a lo largo de los hilos para ir a verterse en el punto más bajo (poste aludido), causando un cortocircuito entre los cables de la línea con la consiguiente descarga. Se produciría, pues, un vivo resplandor que daría origen a nuestro supuesto OVNI.

La segunda hipótesis queda descartada en el fenómeno del día 16, pues no hubo en esta fecha ninguna tormenta ni llovizna. La primera hipótesis encuentra también alguna dificultad ante el hecho de que don Luis Hernando asegura no haber visto un resplandor, sino un objeto redondo que desprendió un fuerte fogonazo y parecía descender tras la colina. Teniendo en cuenta que el poste está asentado en zona llana, tras la loma (de unos 50 metros de altura), resulta imposible en estas condiciones el observar el núcleo productor del resplandor.

Solamente caben las explicaciones siguientes: 1) La descarga fue de intensidad tal, que su resplandor tuvo una luminosidad capaz de dañar la vista, sin necesidad de fijarla en el centro de la misma. 2) Se produjo una alta ionización en el aire circundante del poste, y éste se desprendió en forma plasmática desplazándose en la atmósfera, durante algunos instantes, con arreglo a la dirección forzada por los campos eléctricos y magnéticos concurrentes en ese punto, y favorecida por los torbellinos de fácil formación por concurrir allí tres gargantas.

Debemos reconocer que la segunda explicación es altamente improbable a partir de una línea de sólo 16.000 voltios.

Aquí finalizaban las investigaciones en el lugar donde habían venido repitiéndose, durante un mes, una serie de extraños fenómenos. Resultó inútil la búsqueda de vestigios, en los terrenos circundantes, de lo que habría podido ser un aterrizaje, pues más de un año había pasado. Pero, siempre en boca de don Luis Hernando, allí se habían desplazado gran número de personas, e incluso el capitán de la Guardia Civil, de Burgo de Osma, en los días posteriores al 28 de agosto (fecha de la observación de don Pedro Aylagas) no encontrando ningún vestigio sobre el terreno.

De regreso a Ucero volvimos a ponernos en contacto con el señor Lobo, propietario de la tienda de ultramarinos, quien terminó de falicitarnos algunas informaciones complementarias. Puso en nuestro conocimiento que aparte de las dos observaciones ya citadas (días 16 y 28) fueron realizadas otras dos con fechas anteriores, una a principios de agosto, por un vecino del pueblo (señor Dionisio), que se encontraba en este lugar y asegura haber visto un fenómeno de las características antes citadas, que descendió al valle para luego volver a ascender. Nos fueron imposibles mayores detalles en este punto, pues el testigo se encontraba ausente. Otra observación, cuya fecha no pudo ser determinada, fue verificada también por dos vecinos de la localidad.

Inquirimos sobre si se había producido alguna alteración en el fluido eléctrico durante esas fechas y obtuvimos una respuesta negativa, no recordando haber apreciado nada de particular. Solamente quedó recalcado que los operarios de la compañía eléctrica habían suprimido uno de los ramales de la línea, y que, en fechas posteriores a la última observación, habían regresado para reparar deficiencias (siempre en el poste aludido) que originaban alteraciones en el normal suministro eléctrico de los pueblos a los que atiende esta conducción.

Eran las tres de la tarde cuando decidimos abandonar este pintoresco pueblecillo para dirigirnos a Soria en busca de don Pedro Aylagas, principal testigo del fenómeno. Setenta kilómetros discurrieron rápidamente y en la pequeña capital de la provincia nos fue fácil localizar a don Pedro, con las informaciones que en Ucero habíamos obtenido. Tuvimos todavía que esperar hasta casi las siete de la tarde, hora a la que finalizó el partido de fútbol, al que asistía como espectador.

La impresión que su persona nos causó fue francamente inmejorable. Hombre de estatura elevada, unos sesenta años de edad, manteniendo unas magnificas condiciones físicas. Su trato era amable y parecía desprenderse de él una gran sinceridad. Retirado de la Policía Armada desde hace varios años, don Pedro reparte el tiempo entre Soria, donde pasa la temporada invernal, y Ucero, durante la época de primavera y estío.

Su esposa posee una gran confianza en él, asegurándonos, desde el primer instante, la seriedad de su marido.

Hecha esta pequeña introducción sobre la persona de don Pedro Aylagas, pasaremos a hacer el relato de su observación, poniéndolo en boca del propio testigo:

"Serían aproximadamente las siete y media de la tarde del 28 de agosto y comenzaba ya el atardecer. El día había estado inseguro, con grandes intervalos de nubes. Hasta ese momento se habían registrado algunas precipitaciones de no mucha importancia, por lo que decidí refugiarme bajo un árbol para merendar, tras haber efectuado las faenas del campo. Estaba yo agachándome, con la botella de vino en la mano, cuando de repente observé cómo bajaba del cielo, y entre las dos peñas, una luz brillante; era como el Sol y emitía unos destellos de muchos colores, por lo que en ese instante quedé asombrado y sin saber qué era lo que estaba presenciando; el objeto siguió bajando y pude ver que tenía una forma muy extraña y desprendía un haz de luz muy potente por la parte superior, enfocando hacia arriba. Repentinamente, cuando estaba como a unos trescientos metros de altura, hizo una evolución muy rara y se inclinó iluminando con su foco toda la zona de montañas y el suelo a su alrededor. Era una luz potentísima, de un color que tiraba un poco a rojizo; parecía que todas las peñas ardían. Cuando me dio el chorro en la cara me quedé totalmente deslumbrado, sentí dentro de mí una especie de picor y calor, los pelos me dio la impresión que se ponían de punta y sentía como una terrible fuerza que me empujaba hacia él, tanto es así que se me cayó la botella y sentí verdadero miedo. (Debemos hacer notar que todos estos efectos pueden ser producidos por una alta ionización atmosférica). Después de hacer eso volvió a poner el foco en posición vertical y siguió descendiendo lentamente. observé que el aparato parecía girar sobre sí mismo y de su interior procedía una luminosidad de colores diversos, como saliendo por unas ventanas. Desde su parte superior emanaba una especie de cascada de chispas que caían hasta el suelo."

"Llegado a ras de tierra dejó de girar y se posó, pude apreciar su forma perfectamente: parecían dos platos, muy cóncavos, unidos entre sí. Tenía como cuatro ventanillas alargadas y otras cuatro superiores, más pequeñas; de cada una de ellas emanaba un color, rosa, verde, plomo..."

"Al instante de haberse detenido, y como impulsados por un resorte, salieron desde su parte central, en orden correlativo de derecha a izquierda, tres objetos pequeños y de color oscuro, que llegaron hasta el suelo. Parecían permanecer unidos al aparato mediante algo; por algunos momentos pensé que pudiera tratarse de personas muy bajitas, pero también podrían haber sido unas patas. Aproximadamente un minuto después y en el mismo orden con que habían salido, volvieron a retirarse hacia el interior. En este momento el objeto empezó a elevarse lentamente con la potente luz dirigida hacia arriba. Cuando hubo alcanzado unos doscientos o trescientos metros, adquirió una gran velocidad, y por el mismo lugar donde apareció, siempre siguiendo la vertical, escapó de mi vista en pocos segundos."

"La duración total fue de seis a siete minutos."

Hasta aquí hemos expuesto el relato de don Pedro Aylagas, testigo del extraño fenómeno.

Excitado, después del suceso, se dirigió a Ucero, donde lo comentó con sus vecinos. Por encontrarse en el pueblo un sobrino suyo, maestro nacional, y considerando de gran interés lo ocurrido, la noticia fue comunicada al diario provincial "Hogar y Pueblos", de donde se difundió al resto de la Prensa nacional.

Don Pedro Aylagas y su esposa afirman que en aquel mismo día, y fechas anteriores, se produjeron apagones y deficiencias en el suministro eléctrico de Ucero. Dato que no concuerda con la información suministrada por los otros vecinos del pueblo.

En el mismo día, y a la misma hora, el fenómeno fue observado por otra persona de la localidad que en esos momentos circulaba por la carretera, sobre la caja de un tractor cargado de miés, pero por encontrarse del otro lado de la loma no pudo apreciar más que un fogonazo de características idénticas a las ya descritas por don Luis Hernando.

Según don Pedro Aylagas, por aquellas fechas, ignora si el mismo día, un cura párroco de un pueblo situado por la comarca, asegura haber visto un objeto de igual descripción a la hecha por él, con la única diferencia de que éste se desplazaba en horizontal. Carecemos de más noticias sobre este punto, pero se están llevando a cabo las averiguaciones oportunas.

Al sugerir a don Pedro la posibilidad de que el fenómeno por él observado derivase directamente del tendido eléctrico, obtuvimos una respuesta tajante:

"Yo conozco muy bien ese fenómeno: incluso durante esos días he tenido ocasión de verlo varias veces en el poste, pero era muy distinto, sólo se producía cuando llovía y no dejaba de ser un chisporroteo azulado alrededor del soporte, aunque algunas veces estas chispas llegaban al suelo. De todos modoso mi observación no tuvo nada que ver con ello; por otra parte, el lugar donde se posó el objeto estaba a más de cien metros de la línea".

F. ARES B. L. BEGULE.

D. G. LÓPEZ

 

Fotos del periódico ABC:

Artículo de prensa Extraños fenómenos en Ucero (Soria)

Artículo de prensa Extraños fenómenos en Ucero (Soria)

Artículo de prensa Extraños fenómenos en Ucero (Soria)

Noticia enviada por Vicente Hernando

Este suceso, también se puede leer en libro de Iker Jiménez titulado Encuentros: La Historia de los O.V.N.I. en España. Podemos encontrar el libro en Google Books y el relato en las páginas 60 y 61 (incluye una recreación del O.V.N.I.). Desconozco si el tema se trata en más páginas.

Aquí os dejo el enlace a Google Books, a las páginas indicadas: Acceso al libro en Google Books

 

Documentales

1. Radio Televisión de Castilla y León: En la localidad soriana de Ucero avistaron Ovnis (10-09-2013) VER VIDEO

 

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